
1.- Escoger el calzado adecuado según el tipo de actividad que queremos hacer: running, competición, trail, velocidad...
2.- Dejaros asesorar en una tienda especializada: uso que queremos darle, km semanales, peso, relación calidad-precio...
3.- Tener claro qué tipo de pisada tenéis. En el mercado existen bambes neutras, pronadores o supinadores. Hay que decir que el hecho de allanar (pronar) el pie no siempre es sinónimo de utilizar bambes pronadoras puesto que se tiene que tener presente el grado de pronación (normal, leve o hiperpronado), si se realiza en ambos pies, si las rodillas son divergentes o convergentes, si existe una asimetría (diferencia longitud de una pierna respeto el otro)...
4.- Si dudáis del tipo de pisada que tenéis, escoger siempre calzado neutro o universal.
5.- Para saber qué tipo de pisada tenéis se aconsejable el estudio biomecánico por parte de un podólogo especializado en podología deportiva.
6.- Si tenéis lesiones, sobrecargas musculares que os impiden la práctica del deporte el podólogo a través de un estudio biomecánico y de la marcha puede solucionar estos problemas mediante las deportivas adecuadas y el tratamiento correspondiente.
7.- Comprar el calzado a última hora del día puesto que es cuando el pie estará más hinchado de toda la jornada y simulará la inflamación que puede producirse en la carrera.
8.- Probarse el calzado con los calcetines y las plantillas con los que iréis a correr.
9.- La vida media de una bamba deportiva acostumbra a ser de 600-900km pero depende mucho tipo de corredor y de las características propias del calzado.
10.- No estrenar nunca unas bambas el día de una competición.










